martes, 24 de julio de 2007

Tus Ojos

Camine mucho,
hasta que me sumergí en aquel insinuante mar,
era tan profundo,
tan hermoso,
un don de esos que solo los dioses pueden brindar;
sus olas de colores indescriptibles a cualquier sensibilidad humana,
intenté entrar en silencio,
pero era casi imposible no dejar de seguir el origen del llamado,
parecía provenir del submundo,
y mientras mas me acercaba,
mas se agitaba mi respiración;
pero no era desesparición lo que sentía,
era como una sensación de acercarme cada vez mas a tal encuentro,
y eso me hacia estar ansiosa;
poco a poco mis oídos percibían otros sonidos,
muy distintos,
pero no menos inquietantes,
mas perturbador quizás,
no lo se;
pensé una y otra vez,
y eso me llevo a sentir demasiado aterrorizada...
Salí de ahí,
confundida por lo que mi corazón sentía,
corrí como una cobarde,
sentía que si no lo hacia,
nuevamente su mirada me robaría mi razón...



1 comentario:

Anónimo dijo...

Hay voces que nos abrazan desde las profundidades y que nos hacen pensar constantemente en distintas cosas, pero tus palabras me inquietan