
De pronto me encontré en aquel bosque encantado; Aquellas hojas, que llenaban el suelo del pasado de aquel horroroso viaje; Cada una de ellas, describía la vida y la muerte sucedida bajo aquella oscuridad; Era extraño, porque cuando llegue ahí, había luz, mucha luz; Pero al pisar aquel suelo, lleno de cicatrices, todo cambio; Nunca pense que era por tal suceso, la verdad no lo sentí asi, solo estaba segura que podía soportar tal repentino cambio de clima;
Entre sin temor, y con cada paso que daba, mas me entusiasmaba el introducirme en aquel paisaje misterioso en donde la oscuridad de las sombras reinaba dictaminando mi sentencia final. Creí que era una forma de vencer mis miedos, pero aun así, mi sexto sentido sabía que si me adentraba en aquel frio bosque, mi vida se volvería como la ansiada tortura que por tanto tiempo espere en silencio.
Camine bajo aquellas sombras, que solo lograban hacer figuras terroríficas en mi mente, sentía pasos tras de mí, pero no me atrevía a mirar hacia atrás, para mí era más fácil seguir por donde aquellas frescas pisadas me llevaban, seguí, camine mirando mi reloj, pero el tiempo no pasaba, era como si el tiempo se hubiese detenido, y yo solo lograba avanzar y avanzar, sentía que estaba próxima a descubrir algo importante que mi vida necesitaba.
Estaba ansiosa, solo quería descubrir que era lo que me mantenía firme ahí, cansada de tanto caminar, me incline en un tronco viejo, y comencé a descansar, mirándolo detenidamente, era como si mi destino me hubiese llevado directo a aquel tronco, aquellas figuras existentes ahí, eran más que una historia inminente, como si cada una de ellas hubiesen sido talladas y perfeccionadas por años para mi lectura; Pero estaba ahí, sin miedo, feliz de haberme encontrado con tal escena.
Mis ojos se cerraron por efecto de tal hipnosis, me sentía despierta y consiente de todo lo que me estaba sucediendo, pero no podía mantenerlos con vida; y pensando mejor, era mejor así, ya que no me esperaba un buen final si me mantenía despierta; El calor comenzó a reinar y acompañaba mi soledad; De pronto aparece aquel torso, que a pesar de ser oscura, no me atemorizo comencé a sentir que me protegía y me acogía a su debilidad, que a pesar que sabía que era fugaz, también tenía la certeza de que el tiempo se detenía estando a mi lado… Me sentía en la eternidad de sus ojos, esos que me miraban con tímida perversión, no sé como acepte que pasara, pero ahí estaba, solo por mis deseos, me cubría de caricias, que por primera vez me hacía sentir susceptible a su protección, sus besos me daban lo que nunca antes sentí, fue extraño, pero real. No sé cuánto tiempo paso, pero no lo medí, estaba paralizada y rendida a sus pies.Finalmente amaneció repentinamente, aquella luz lo separo bruscamente de mis brazos; comencé a sentir el frio y unas ganas de arrancar lo antes posible de ahí, para olvidar aquel encuentro que no dejaba respirar mi corazón. Camine en forma casi inerte, como que sus manos invisibles me llevaran a la salida de aquel bosque; no quería salir de ahí, pero la vida no me dejaba otra opción, me sentía casi prisionera de sus besos y sus caricias, pero no tuve fuerzas para luchar con la naturaleza de aquel ser inalcanzable para mí.
Entre sin temor, y con cada paso que daba, mas me entusiasmaba el introducirme en aquel paisaje misterioso en donde la oscuridad de las sombras reinaba dictaminando mi sentencia final. Creí que era una forma de vencer mis miedos, pero aun así, mi sexto sentido sabía que si me adentraba en aquel frio bosque, mi vida se volvería como la ansiada tortura que por tanto tiempo espere en silencio.
Camine bajo aquellas sombras, que solo lograban hacer figuras terroríficas en mi mente, sentía pasos tras de mí, pero no me atrevía a mirar hacia atrás, para mí era más fácil seguir por donde aquellas frescas pisadas me llevaban, seguí, camine mirando mi reloj, pero el tiempo no pasaba, era como si el tiempo se hubiese detenido, y yo solo lograba avanzar y avanzar, sentía que estaba próxima a descubrir algo importante que mi vida necesitaba.
Estaba ansiosa, solo quería descubrir que era lo que me mantenía firme ahí, cansada de tanto caminar, me incline en un tronco viejo, y comencé a descansar, mirándolo detenidamente, era como si mi destino me hubiese llevado directo a aquel tronco, aquellas figuras existentes ahí, eran más que una historia inminente, como si cada una de ellas hubiesen sido talladas y perfeccionadas por años para mi lectura; Pero estaba ahí, sin miedo, feliz de haberme encontrado con tal escena.
Mis ojos se cerraron por efecto de tal hipnosis, me sentía despierta y consiente de todo lo que me estaba sucediendo, pero no podía mantenerlos con vida; y pensando mejor, era mejor así, ya que no me esperaba un buen final si me mantenía despierta; El calor comenzó a reinar y acompañaba mi soledad; De pronto aparece aquel torso, que a pesar de ser oscura, no me atemorizo comencé a sentir que me protegía y me acogía a su debilidad, que a pesar que sabía que era fugaz, también tenía la certeza de que el tiempo se detenía estando a mi lado… Me sentía en la eternidad de sus ojos, esos que me miraban con tímida perversión, no sé como acepte que pasara, pero ahí estaba, solo por mis deseos, me cubría de caricias, que por primera vez me hacía sentir susceptible a su protección, sus besos me daban lo que nunca antes sentí, fue extraño, pero real. No sé cuánto tiempo paso, pero no lo medí, estaba paralizada y rendida a sus pies.Finalmente amaneció repentinamente, aquella luz lo separo bruscamente de mis brazos; comencé a sentir el frio y unas ganas de arrancar lo antes posible de ahí, para olvidar aquel encuentro que no dejaba respirar mi corazón. Camine en forma casi inerte, como que sus manos invisibles me llevaran a la salida de aquel bosque; no quería salir de ahí, pero la vida no me dejaba otra opción, me sentía casi prisionera de sus besos y sus caricias, pero no tuve fuerzas para luchar con la naturaleza de aquel ser inalcanzable para mí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario