miércoles, 8 de agosto de 2007

Complicidad


La complicidad de tus palabras era como casi inolvidable,
perturbador,
inerte por expresarlo así;

Tu mirada se acercaba a velocidades sin control,
rebuscando en aquel torrente de pintados emociones e indiferencias hacia el amor...

Qué desembocaría tu triste mirada ?

sentí,
muchas y reiteradas oportunidades,
que las cubrías con caricias,
con sonrisas,
pero también con desprecio;

Me acerque con temor,
pero tu labios me pedían auxilio,
y yo no podía dejar que tu rostro se cubriera de lágrimas...

Trate de pensar en mi,
y corrí,
pero tu llamado en mis sueños era verdaderamente inquetante;

eran como llantos de niños,
rebusque entre el tiempo,
pero no encontré el significado real de tal amargura...

Viví tu padecimiento,
y sentí tu morada,
estaba cubierta de sentidos,
los tenias todos,
pero yo me había convertido en el aire que limpiaba tus húmedos ojos ...
Cuando quise arrancar,
no pude,
porque ya eras parte de mi y de mis sentimientos...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Duermes bajo la luz, donde la noche y las aguas silenciosas permanecen oscuras, en solitarios charcos donde descansan los restos del ser sin alcansar la muerte